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NORMAS DE ETIQUETA: LA CONVERSACIÓN EN SOCIEDAD (FINAL)


Luego de haber mencionado algunas recomendaciones generales sobre el manejo de la conversación en la primera parte de este interesante tema en materia de etiqueta, corresponde ahora pasar a considerar las siguientes sugerencias:
• Se discreta en todo sentido, en tu actitud, tono de voz y en las preguntas que haces a tu interlocutor. Si lo acabas de conocer (sea hombre o mujer), no indagues sobre temas íntimos o muy personales.
• En una conversación de grupo, no entables charla con otra persona sobre un tema que todos los demás desconocen, excluyendo de esa manera a los presentes. Para eso busca el momento adecuado en el que puedas hablar a solas con esa persona.
• No se debe hablar de los ausentes. Es de muy mal gusto formular críticas a personas que conocemos si no están presentes.
• Hay que evitar convertirse en una persona monotemática. Por ejemplo, los “workaholics” (llamados trabajólicos), se reconocen a distancia porque al no interesarse por ninguna otra materia de conversación, terminan hablando indiscriminadamente de su oficio o trabajo y eso a la larga, aburre a los demás.
• Los egocéntricos suelen también tratar un tema único: ellos mismos. Todas las frases de su conversación comienzan con la palabra YO.
• Es un hecho que muchos términos extranjeros han penetrado nuestro idioma, sin embargo, debemos ser conscientes y selectivos al utilizarlos y sobre todo, no abusar de ellos, pues resulta ridículo e innecesario aquello de nombrar a ultranza, palabras o frases de otra lengua.
• También es una falta de delicadeza y de educación hablar en una lengua foránea (extranjera) en un grupo donde alguien desconoce ese idioma.
• Algo que resulta muy aburrido es sermonear a las demás personas. Recordemos que a fin de cuentas, nadie tiene la verdad absoluta sobre nada; solamente Dios. No trates de imponer tu punto de vista ni de dictar cátedra sobre un tema. Hay que respetar también el criterio, la opinión de cada persona aunque no la compartas. Recordemos que los verdaderos conocedores, generalmente son bastante humildes en ese sentido.
• Cuando una persona se siente ofendida por el uso o abuso de vulgaridades emitidas por su interlocutor, está en todo su derecho de hacérselo notar y pedirle, con mucha educación, que por favor modifique su conducta. Si insiste en mantener dicha mala actitud, entonces lo correcto es retirarse discreta y elegantemente de su presencia con cualquier excusa.
• Evita las generalizaciones. La humanidad no es un conjunto de gremios uniformemente constituido. Los conversadores interesantes saben entender los matices de los asuntos que tratan.
• Suele ser una desconsideración para con los demás hablar en exceso, sin permitir que las otras personas tomen la palabra.
• Cuando no se tiene una idea muy diáfana, muy clara sobre algo, se debe saber exponer claramente la confusión o la duda. Al menos usar las palabras precisas para transmitir esa idea en tinieblas.
• Es muy importante saber razonar, usar el lenguaje con propiedad y exactitud. Para ello resulta imprescindible conocer los principios básicos de la gramática de nuestra lengua.
• Por ejemplo, ¿hasta cuándo tendremos que escuchar la descoordinación o incoherencia de sujetos en singular y predicados en plural tales como: "Un grupo de estudiantes se dirigían hacia la plaza", en vez de decir: "Un grupo de estudiantes se dirigía hacia la plaza". Se supone que se está hablando de “UN grupo” (singular), por lo tanto el verbo del predicado debe también pronunciarse en singular.
• También es común escuchar y hasta ver escrita la segunda persona del singular mal conjugada: ¿Tú fuistes?, ¿ya vinistes?, ¿dónde lo comprastes?, te parastes de la silla, te acostastes en el sofá, cuando lo correcto es: ¿Tú fuiste?, ¿ya viniste?, ¿dónde lo compraste? te paraste de la silla, te acostaste en el sofá. De terror esa letra “S” de más, al final del verbo.
• Un error frecuente es intercambiar una letra por otra como en el caso de ecsena cuando lo correcto es escena, o picscina en vez de piscina.
• Hay ciertas frases comunes tan gastadas en materia de conversación, que hoy en día resulta aburrido repetirlas a cada instante como: el granito de arena, el líquido elemento, el flagelo, el hermano país, los galenos y tantas otras frases. Sencillamente, es mejor nombrar las cosas por su nombre concreto.
• Hay que evitar apoyarse en muletillas tales como: esteeee……
• No se debe abusar intercalando con frecuencia expresiones como: de alguna manera, digamos que, y otras más dentro de una conversación.
• Trata de interesarte y adquirir una correcta pronunciación. Es importante no tragarse u omitir letras como las “eses” finales diciendo por ejemplo: los viaje, en lugar de los viajes.
• Mantén una velocidad normal, equilibrada en tu conversación; no hables con extrema lentitud, ni con mucha rapidez.
• Dirijamos la vista a nuestro interlocutor cuando charlemos. Esquivar la mirada mientras hablamos con otra persona le crea desconfianza y hasta le transmite inseguridad en nuestra personalidad.
• No le digas a la persona con quien platicas, ¿me entiende?, pues implícitamente (consciente o inconscientemente) menosprecias su capacidad de entendimiento. Lo correcto y más elegante es decir: ¿me explico?

De esta manera doy por concluido este interesante artículo. Esperando que esta información sea de mucha utilidad para ti, LINDÍSIMA amiga. Si ya estás suscrita como miembro del CLUB LINDÍSIMA, puedes visitar Mi Página…Hasta el próximo blog!!!

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Comentario de Noemi el agosto 9, 2012 a las 11:49pm

Ay linda amiga da' verguenza como tantos personajes hablan tan mal hasta en la television y lo peor es que hasta son locutores.

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