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NORMAS DE ETIQUETA: EL ENTORNO SOCIAL

De las miles de anécdotas que surgen en la vida citadina, relataré ésta: En una calle con dos canales de circulación, una señora detiene su automóvil frente a un establecimiento comercial. Lo apaga y permanece dentro. Detrás de ella se empieza a formar una larga cola y los demás conductores protestan maniobrando hacia el otro canal para poder circular. La señora no se inmuta. Finalmente, sale del establecimiento la persona a quien ella esperaba y es entonces cuando decide empezar a moverse. Pero antes de que pueda volver a circular, un conductor le cierra el paso, se baja de su auto y en medio de la tensión reinante entre todos los que observaban la escena, le dice en voz alta: ¡Señora, usted no sabe vivir en sociedad!

¿Quién se salva de haber actuado alguna vez como si los demás no existieran, atropellando, obstruyendo, obstaculizando los derechos más elementales de otros? Ahora bien, esto no nos excusa para que no tomemos urgentes medidas personales al respecto. No atropellar/no ser atropellado debe ser el principio.

Hay quienes además de irrespetar el espacio social, todavía se sienten con el derecho a defenderse e inclusive insultan a aquellos que les señalan su error. Son personas incivilizadas, trogloditas extraviados en una época que no les corresponde. Carecen de sentido común y les falta humildad para al menos reconocer que han abusado de las circunstancias. Su conducta los hace fáciles de ubicar e identificar: son aquellos quienes tratan de adelantarse circulando por el hombrillo cuando conducen algún vehículo, utilizan siempre las influencias, le piden al amigo que está de tercero en la cola del cine que por favor “le hagan la segunda” y le compran el ticket, o le pesen las verduras en el supermercado. Sólo mejoran su conducta el día de las elecciones, y eso, por temor a la profusa presencia militar.

Si todos los seres humanos que habitamos este planeta nos comportáramos así, a la vez, aunque fuera por unos cuantos minutos, el caos total inundaría la tierra. La pasividad de quienes rodean a este tipo de oportunistas puede permitirles llegar muy lejos. Hay que recordarles que no existen sólo ellos en el mundo y no facilitarles, no hacerse cómplices, no colaborar con estas actitudes impropias y desconsideradas.

Recordemos(les) que una sociedad puede haber desarrollado una enorme tecnología, o puede importarla según el caso, pero esto no le garantiza futuro, si quienes la habitan actúan como dueños únicos y despóticos del espacio social que les rodea. El hombre no puede salir hacia su entorno a guerrear y a pelear, sino a construir. Cuando una civilización pierde de vista la cultura y la urbanidad, fomentando violencia y agresión, está destinada a declinar.

No se trata tampoco de ser sumisos ni serviles, sino de conocer y ejercer derechos y deberes inherentes al diario contacto con otros seres humanos.

Una vez más, espero que esta información sea muy útil para ti, LINDÍSIMA amiga. Si ya estás suscrita como miembro del CLUB LINDÍSIMA, puedes visitar Mi Página…Hasta el próximo blog!!!

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Comentario de eriortiz1149 el junio 3, 2011 a las 1:51pm

Me encanto!!!!Totalmente cierto...

Comentario de OMA el junio 3, 2011 a las 5:50pm
¡Hola eriortiz1149!
Me alegra que te haya gustado la publicación. Un gran saludo y bienvenida al Club.

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